Bálticos y otros poemas, Tomas Tranströmer

By on febrero 2, 2025, in Reseñas

Me acerco a la poesía buscando calor, la calidez de unos versos que me hagan olvidarme del frío, alejarme de él. Soy alguien que huye del frío. Que lo acepta no siempre con el mejor humor, que lo sobrelleva con cierta dosis de resignación, pero que trata de encontrar el camino hacia los lugares cálidos, donde entiendo que puede germinar la felicidad. Hay muchos tipos de frío, pero todos tienen algo en común, no pueden durar eternamente, siempre hay un sol que los vence, los reduce, los controla. La poesía ha sido muchas veces ese sol en mi frío, pero no ésta, ciertamente.

La de Tomas Tranströmer es gélida, lo imagino a través de una ventana en la que la nieve se acumula sobre el paisaje, la poesía de la quietud, más visual que emocional. El mundo que se revela cuando observamos y no conseguimos ver nada. Es una ilusión común cuando todo está gobernado por la calma, siempre vemos lo mismo, y nos parece que detrás de eso no hay nada. Imágenes nítidas, silencios. Tal vez una buena receta para tiempos cálidos, pero no tanto un refugio para tiempos fríos.

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